EL DURAZNO DE KARLA: 
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MEMORIA ACTIVADA

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Alárbol, el tío Carlitos y Karla Rivera.


Carlos Muñoz Rojas, más conocido como el tío Carlitos, es un personaje icónico de nuestro colegio. El tío es al que le pides ayuda cuando tienes un "accidente" o problema, porque siempre está dispuesto a ayudarnos.

Reconocido por muchísimas generaciones, nuestro querido tío llegó hace veinticuatro años al colegio como auxiliar de aseo, y desde entonces se desempeña como tal.

Antes de llegar al Raimapu, él tío era "maestro marroquinero", es decir un artesano del cuero, y se desempeñaba elaborando cinturones, carteras, billeteras y todo lo de este tradicional trabajo.

Cuando conversamos con él como revista Alárbol, nos sorprendió saber que cuando él cumplía su primera jornada laboral se sintió inmensamente solo.

Ese día, su primer día, el colegio completo lo había abandonado para acompañar a Karla Rivera, que a su vez, abandonaba el colegio y el mundo para siempre.

Karla Rivera, estudiante de octavo año básico de 1993, había fallecido de leucemia y fue entonces cuando por primera vez Raimapu se vistió de luto por uno de los suyos.

Para honrar su nombre, la comunidad raimapucina decidió plantar un durazno en flor. Fuera de toda energía dolorosa con el hecho de despedir a una persona querida, la elección del durazno en flor no fue azarosa, pues según la creencia popular atrae las buenas relaciones. En China, esta flor es un simbolismo para el proceso del amor, mientras que la astrología oriental lo asocia a una energía que debe activarse.

A pesar de que hace más de veinte años Karla Rivera falleció, ella vivió muchos años en este colegio: en su nombre fue plantado este hermoso árbol. En su nombre, la comunidad quiso reunirse y revitalizarse a través del deporte y se creó así el "Campeonato de Baby Fútbol Karla Rivera". En este sentido ella se convirtió en un ícono histórico.

A pesar de lo contado anteriormente, hoy ya no existe tal durazno, tampoco el campeonato de baby fútbol y, probablemente, muy pocos sepan quién era Karla Rivera.

Por eso Alárbol surge como una propuesta de rescate de la memoria raimapucina, para volver a las raíces recordando quienes somos.

Alárbol es el árbol de Karla Rivera, por la memoria, pero también porque cuando los estudiantes nos juntamos en el recreo, después de clases, o en cualquier momento, nos vamos al árbol.